La que se avecina 11×02 – Nuevas tramas a la vista

Ya hemos podido ver el segundo capítulo de star maravillosa serie. Y como he dicho en el último artículo, la tormenta está empezando.

 

La situación de los Cuquis se está torciendo un poco, pero por ahora no sabemos qué va a pasar con la salida del armario de la Chusa. Teodoro continua de explotar el don de Maite para los masajes felices y Amador trata de encontrar un trabajo. Maite es la típica madre loca que, cuando no tiene a sus hijos a su lado llora todo el rato, pero cuando los tiene no les hace caso. La pregunta es, ¿Por qué se empeña a verlos si son un estorbo para ella? En ese sentido, Amador tiene más claro su relación con ellos – les quiere pero no quiere hacerse cargo de ellos. Y aunque Amador es infantil y medio loco, es la Maite una madre secadora que se está cargando con sus hijos psicológicamente. Desgraciadamente hay muchos padres así, que se presentan como padres modelo (Maite, no Amador), pero que están sistemáticamente hundiendo a sus hijos.

 

Amador, por otro lado, es un inútil integral. No sabe hacer nada, pero me parece que se está normalizando un poco, como que antes no sabía ni abrir una botella. El problema con Amador es que está siempre entre ser un arquetipo y una simple caricatura. Preferiría que se quedará en la esfera de los arquetipos, pero eso depende de la directora, Laura Caballero.

 

Este capítulo luce unos de las críticas políticas que destaca a esta serie. Esta vez se trata de tres pasajeros de Charlacar y una conversación sobre los Catalanes y luego los Vascos. La mujer quiere que su hijo básica en Cataluña para ser Catalán, demostrando que se siente orgullosa de ser Catalana. Durante una discusión su marido le echa a la cara su nacionalismo Catalán que ella niega que se trata de nacionalismo sino de estar orgulloso de pertenecer a un grupo distinto a los demás. Esto enseña la hipocresía de todos aquellos que aborrecen al “nacionalismo” pero en realidad se comportan de una manera soberbia pensando que lo saben todo mejor que otros.

 

A mí me encantó la incorporación de Patricio/Agustín en Montepinar. En realidad, Patricio aún debe instalarse al edificio pero vimos que ya ha establecido un vínculo enfermizo con Bruno pasándose por su terapeuta. Lo que veo raro es que la doctora le llame Agustín y no Patricio, que ya sabemos que hasta su madre le llamó así. Claro, puede ser que tiene dos nombres Patricio y Agustín lo que está creando la confusión.

 

A mucha gente no les ha gustado la “mami coleguita” osea Maite tratando de ser amiga con su hija Carlota y haciendo tonterías en un fiesta adolescente, emborrachándose y hasta liándose con un chico de 18 años. Viniendo de Maite yo no lo veo raro. Ella siempre hace tonterías en fiestas y cómo tiene baja autoestima, es lógico que le agradara que un chico tan joven se interesara por ella.

 

Lo que menos me gusto no solo del capítulo sino de toda la serie fue la humillación de Javi. No me importaron los jueguecitos sexuales que le propuso Lola, sino me molestó mucho lo del pañal. Fue una humillación innecesaria y cruel que no tenía ni gracia ni ningún tipo de moraleja que encontramos frecuentemente en LQSA. Y además, como se trata del buenazo de Javi, tiene aún menos gracia. Lo único que quizás puedo entender es que todas esas humillaciones van a llevar a Javi a abandonar a Lola definitivamente en los capítulos finales de esta temporada.

 

Mañana se estrenará el nuevo capítulo en que espero ver al trastornado de Patricio, pero también cómo han cambiado las cosas ahora que la Chusa ha salido del armario como la verdadera autora de las dos novelas de Maite.

 

Share This Post

Leave a Reply