Los Montepinarianos como arquetipos (Parte I) – La Que Se Avecina

Los Montepinarianos representan los arquetipos de las personas que uno puede y va a encontrar en la vida real. A unos les puede sentar mal el surrealismo con el que los han hecho, pero es importante siempre tener en cuenta de que ellos son unos personajes de ficción y que, por lo hecho, los personajes de ficción con todos sus comportamientos y modos de actuar, son precisamente eso – personajes de ficción que son parecidos a la gente real pero que siempre son más allá de lo común. Sherlock Holmes es un detective que no existe y no puede existir en la vida real, pero sí que representa al detective perfecto de los fines del siglo XIX. Ahora tenemos CSI, Dexter y un montón de pelis y series policiacas que nos hacen pensar que la vida de un detective/policía es más dinámica de lo que realmente es.

Lo mismo pasa con los Montepinarianos. Ellos son los arquetipos y la parodia de las personas en la vida real. ¿Quién no ha conocido a un marido huevon como Javi, que es majo y normal pero completamente dominado por la desquiciada de su mujer? ¿O a un Enrique, político o no, que valora la honradez encima de todas las cosas y que por eso se le ha ido mal en la vida? Una anciana tocapelotas, los vecinos pijos, los locos que quieren destruir todo… Yo personalmente tengo unos vecinos sacados de LQSA: una vecina que ha atacado la puerta de su casa con una hacha, una que se apropiado del medio de ático de la forma ilegal, y otros muchos que si los vierais pensariais que que estaban sacados directamente de LQSA.

Si queremos ser más realistas, también debemos decir que, aunque estas cosas sí que pasan, no son frecuentes y menos aún de lo que pasa en Mirador de Montepinar. Pero LQSA es la serie y no la vida real. LQSA trata con los arquetipos criticando la sociedad y haciendo parodia a las cosas cotidianas.

Hay varios tipos de arquetipos de personajes que viven o vivían (me refiero en las últimas 2 temporadas) en Mirador de Montepinar.

Los menos ofensivos y más normales son, sin duda, Enrique, Javi, Vicente y Raquel. Aunque a ellos sí les pasan las cosas raras, es más porque están rodeados de locos, no que ellos mismos van provocando catástrofes.

Enrique es un político honrado y con principios lo que se convierte en un obstáculo para él. Contrario de los héroes clásicos que tambíen son honrados pero que están premiados por eso, Enrique se ve castigado por su honradez. Muchos de nosotros nos podemos identificar con su personaje y es uno de los personajes con el que uno puede y quiere identificarse. Nosotros solemos pensar que somos los buenos, honrados y todo eso y que nos pasan desgracias precisamente por eso. Enrique es arquetipo de todas esas personas que sufren por sus principios y que no quieres ajustarse con la maldad y la corrupción del juego de la vida lo que les hace jugar en contra de las reglas del juego y es por eso que siempre pierden y se sienten frustrados. De una forma, Enrique es el Quixote de nuestros tiempos, un idealista que lucha por un mejor mañana que nunca llegará.

Javi, por otro lado, es un chico normal, honrado también, pero no hasta el fanatismo como Enrique. Más bien, sus posibles intentos de maldad se ven truncados no tanto por su bondad innata sino más por el miedo que tiene al enfrentarse. Es el típico huevon, algo que Enrique no lo es. Javi es conformista que lo único que quiere es tener la vida sencilla y tranquila. Es más activo que su padre, Vicente, pero en el fondo son los mismos. Javi quiere trabajar, ganar su sueldo de la manera honrada y vivir la vida donde los locos le dejan en paz. Pero, como en la vida real, un tipo así no puede rodearse con gente como él. Unos huevones generalmente suelen tener parejas más dominantes y es lo que le pasó con Jovai que, con casarse con Lola, que es una loca, se empezó a rodear con gente como ella – primero su madre histriónica, Estella, y luego su padre, Fermín, que quiere llenar sus carencias emocionales formándose la “piña”. Javi es el arquetipo de la persona cotidiana que quiere vivir una vida regular.

Vicente, el padre de Javi, es un personaje que no quiere moverse un dedo, que quiere vivir una vida tranquila, y que nadie le moleste por nada. Es más egoísta que Javi porque no quiere cambiar su modo de vida por nadie. Al contrario de su hijo que quiere tener todo los que la gente de su edad y estatus económico tienen, Vicente es más asketa. Lo único que necesita es su tele y su sofá. Tiene gustos muy sencillos. Como Javi, se ha casado con una mujer dominante, Goya, que le decía todo el rato lo que tenía que hacer y lo que no. Vicente es el arquetipo de un hombre vago y que no tiene ilusión por la vida pero que no está deprimido ni aburre a los demás con sus problemas.

Raquel es la típica chica normal, más parecida a Javi, pero con gustos más caros y sin mucho miedo a la vida. Tiene estudios y una cultura general. Es romantica y buena gente. Es la típica chica de las que hablan las revistas y pelis románticas. Lo único que en LQSA nadie es feliz y Raquel tampoco. Su romanticismo no le ha traído un Príncipe Azul aunque eso es lo que Raquel quiere sobre todo. Con sus estudios y su master, está viviendo 10 años como alquilada con su prima Nines. Raquel nos enseña que no hay finales felices o más bien, que después del final feliz viene todo lo malo.

Se avecina la segunda parte…

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